Tras el hallazgo, el niño fue rápidamente trasladado al hospital Nuevo Amanecer de Bilwi con la esperanza de salvarle la vida. Lamentablemente, al llegar al hospital, los médicos confirmaron que ya había fallecido.
Las circunstancias que llevaron al pequeño Abraham al predio donde se encuentra el pozo aún son desconocidas. En el momento de la tragedia, su padre, Enrique Rivera, no estaba en su hogar, y su tutora, Martha María Peralta, quien ha estado a cargo del niño desde la muerte de su madre hace un año, tampoco se percató de su ausencia.
La Policía Nacional ha iniciado una investigación para esclarecer los hechos. El cuerpo del pequeño Abraham ha sido trasladado a la morgue del hospital, donde un médico forense realizará una autopsia para determinar si su muerte fue accidental o si hay indicios de mano criminal.
Esta tragedia ha conmocionado a la comunidad local, que ahora espera respuestas sobre las circunstancias que llevaron a esta pérdida irreparable. La seguridad y la vigilancia en torno a los pozos y otras estructuras peligrosas en áreas públicas se han convertido en una preocupación urgente para evitar futuros accidentes similares.




