La pareja tenía quince años de haberse casado y ocho de vivir en Costa Rica, donde perdieron la vida a una cuadra de su casa, al ser arrollados por una camioneta 4×4 que les invadió el carril cuando se desplazaban en una bici-moto en Guachipelín, Escazú.
El matrimonio dejó dos niños en la orfandad, entre ellos uno que el mes pasado cumplió once años y una niña que cumplirá cinco el próximo dos de diciembre.




