Los funerales de la joven, quien iba en estado de gestación, se llevaron a cabo en el municipio de Siuna, lugar donde habitaba junto a su pareja y su hija mayor.
Luego de pasar horas en situación de hacinamiento en el interior de un furgón, la joven se rindió a la muerte.
El Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Secretaría de Gobernación de México informó que de acuerdo con el primer parte médico la nicaragüense tenía 33 semanas de embarazo y falleció por síndrome de disfunción multiorgánica.
Alarcón habitaba en la comunidad El Hormiguero del municipio de Siuna y era originaria de El Ocote Tuma de Waslala, en el Caribe Norte.
De acuerdo a medios mexicanos, Clorinda viajaba acompañada de su cónyuge Pedro Manzanares, su hija de 3 años y un hermano quienes sobrevivieron al terrible tormento.
Los sobrevivientes relataron que el “coyote” que trasladaba a Clorinda junto a su marido y otros migrantes los abandonó sin aire acondicionado, encerrados en la caja del tráiler, sentenciándolos a muerte.




