Según el testimonio del padre, había dejado al menor solo en casa mientras realizaba labores agrícolas en el campo. Al regresar, lo encontró ensangrentado y con visibles heridas. El menor presentaba una herida de bala en el pecho y dos impactos más en uno de sus antebrazos.
De inmediato fue trasladado de emergencia al Hospital Oswaldo Padilla, donde los médicos lograron estabilizarlo a pesar de la considerable pérdida de sangre. No obstante, debido a la gravedad de las lesiones, fue remitido al hospital regional Nuevo Amanecer de Bilwi para recibir atención especializada.
Las autoridades policiales se encuentran investigando el caso para determinar las circunstancias del ataque y dar con los responsables. La comunidad se encuentra consternada por el hecho y exige mayor presencia policial en la zona para garantizar la seguridad de las familias.
Este incidente vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de la población infantil en zonas rurales afectadas por la violencia y el acceso limitado a servicios de emergencia.




