Mayo ya comenzó y el caribe está fiesta, pero además, el mes además de representar a los caribeños, es un tiempo-puente que une a este pueblo con el resto del país. La variedad étnica y cultural se hace notable con la rica gastronomía, platillos auténticos de la zona, el rondón, sopa de mariscos y panes de coco.
A las festividades se unen niños, jóvenes y adultos para conmemorar todo el mes de la identidad regional.
La identidad “Mayo ya”
Desde el primero de mayo, inician una serie de actividades que promueven el rescate cultural debido a la mezcla de lengua y creencias. El Palo de Mayo, por ejemplo, es símbolo de alegría y bienvenida a la lluvia de la temporada. El Palo de Mayo, se representa con árbol al que atan cintas de colores a su alrededor y es colocado en los barrios y los parques de la ciudad.
Las cintas coloridas son parte de la diversidad que convergen en las costas caribeñas. El árbol, además es colocado con frutas representando la abundancia en alimentos en su población.
A propósito de la celebración de El Palo de Mayo, cada año estas fiestas tradicionales son dedicadas a personajes que han aportado a la cultura costeña. Este año, los costeños rinden homenaje al maestro de generaciones Ricky Carson. El costeño, es director del colegio de secundaria San Marcos.
Además Carson es un conocido maestro de danza y coreografías que tienen un vínculo directo con la cultura caribeña. El personaje es conocido y amado en el sector de cultura por sus grandes aportes en el rescate a las tradiciones bailes y comidas típicas de la región. Esté año la Alcaldía de Bluefields, anunció que Carson sería el homenajeado de las fiestas de El Palo de Mayo.
Las fiestas ya comenzaron con una serie de actividades en los barrios, desfiles, carnavales y cierre del mes de la fertilidad con el populoso “Tulululu”, un baile que une a su población que habita en la zona, pero también que enlaza con las otras etnias del pacífico del país.




