Fueron pobladores de esa comunidad que alertaron a las autoridades sobre el cuerpo del pinolero que yacía sobre un basurero.
Luego del hallazgo agentes policiales de Honduras dieron inicio a una serie de investigaciones para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
El nicaragüense era originario de la comunidad de Asang, Waspam, en el Caribe Norte de Nicaragua.
De manera extraoficial se conoció que las autoridades judiciales de Asang solicitaron el traslado del cuerpo del joven a suelo nicaragüense para darle cristiana sepultura.




