De acuerdo con versiones preliminares, la víctima dejó de responder llamadas desde la madrugada del domingo, luego de que varios sujetos armados habrían irrumpido en la propiedad donde trabajaba como cuidador y residía de forma permanente.
Fue hasta horas de la noche que allegados, preocupados por su prolongado silencio, iniciaron una búsqueda y lo encontraron asesinado en el patio de la finca. El cuerpo presentaba señales de haber estado atado y presentaba una herida profunda en el cuello, indicios de que fue prácticamente degollado.
Además del crimen, los delincuentes se habrían llevado dos armas de fuego —una escopeta calibre 12 y otra calibre 20— que Hernández utilizaba para proteger la finca.
Las autoridades locales investigan el hecho como un posible robo con homicidio y se encuentran en la búsqueda de los responsables.




