Durante el sepelio, las muestras de afecto y solidaridad fueron constantes, reflejando el aprecio que la comunidad tenía por el pequeño, recordado por su alegría y compañerismo.
El siniestro se registró en la vivienda de su abuela, Aracely Downs, quien intentó salvarlo de las llamas, pero lamentablemente no logró sacarlo con vida. La señora Downs resultó con quemaduras en ambos brazos y en la espalda, por lo que permanece ingresada en el hospital regional Dr. Ernesto Sequeira Blanco, bajo atención médica especializada.
Las autoridades correspondientes investigan las causas del incendio, mientras la ciudad costeña permanece sumida en la tristeza por la irreparable pérdida.




