El joven estuvo encarcelado durante mes y medio, luego de ser acusado por el delito de exposición de personas al peligro, al realizar piruetas sobre una sola llanta y otras maniobras temerarias que pusieron en riesgo la vida de transeúntes y otros conductores.
“Estoy arrepentido de lo que hice y acepto mis errores”, expresó Aguilar Rodríguez durante su juicio, el pasado 13 de junio, palabras que hoy cobran más peso con su liberación.
Ahora, la interrogante que queda en el aire es: ¿aprendió la lección? La comunidad espera que esta segunda oportunidad lo motive a tomar decisiones más responsables y a dejar atrás las conductas que lo llevaron ante la justicia.




