Tres individuos, identificados como Moisés Enoc Pineda Gutiérrez, Milton Alexander Martínez Chavarría y Jerry Bobb Selston, alias “Norvin”, ingresaron a una vivienda con la intención de robar, pero el asalto derivó en el asesinato de Anastasia Estela Gonzales Pineda.
Según las investigaciones, los acusados escalaron una pared de cuatro metros para acceder a la casa, que también funcionaba como pulpería. Una vez dentro, comenzaron a saquear la mercadería y otros bienes. Sin embargo, su plan se vio frustrado cuando Anastasia descubrió el robo y alertó a su padre, Marcelino González Pineda, con un grito: “¡Levántese, se metieron a robar!”.
Ante la posibilidad de ser descubiertos, los delincuentes reaccionaron con extrema violencia. Moisés Pineda, señalado como el cabecilla, tomó un pedazo de madera y golpeó brutalmente a Anastasia en la cabeza y el cuerpo, mientras sus cómplices la sujetaban. Marcelino, al intentar defender a su hija, también fue atacado y quedó inconsciente tras recibir múltiples golpes en el rostro y la cabeza. Los agresores huyeron dejando a las víctimas malheridas.
Anastasia fue trasladada al hospital de Ocotal, donde, días después, falleció debido a un trauma craneal severo. Su muerte ha generado indignación entre los pobladores, quienes exigen justicia.
El juicio contra los acusados iniciará el 12 de abril, y el acusador adherido al Ministerio Público, Gabriel Díaz, aseguró que presentará pruebas contundentes para demostrar la culpabilidad de los implicados. Además, solicitará la pena de prisión perpetua revisable. “No tuvieron piedad y deberán pagar por sus actos”, expresó Díaz.
La comunidad de Wansapo sigue consternada por la brutalidad del crimen y clama por una sentencia ejemplar para los responsables.




