El acusado inició su actividad delictiva en un puesto de frutas cerca del parque central, donde pagó con un billete falso de mil córdobas. Sin embargo, la hija de los vendedores detectó la falsificación. Posteriormente, Rocha realizó compras en otro negocio, donde el propietario no identificó el billete falso en el momento, pero al día siguiente un contador advirtió que el comerciante había recibido dinero fraudulento.
El acusado continuó su recorrido hacia Quilalí, donde intentó repetir la maniobra en varios establecimientos. En esta ocasión, una comerciante notó la falsificación y decidió perseguirlo mientras alertaba a la Policía. Gracias a su rápida acción, Rocha fue capturado en las inmediaciones de una gasolinera.
Tras su arresto, fue trasladado a Ocotal, donde enfrenta un proceso por falsificación de moneda. La audiencia inicial en su contra está programada para el 20 de marzo en los juzgados de Ocotal, donde las autoridades determinarán los cargos formales y las posibles sanciones.




