La víctima mortal fue identificada como Jackson Eliuth Bustamante García, quien en estado de ebriedad se abalanzó con machete en mano contra Fajardo, hiriéndolo en la nariz, la oreja, la mano y el codo. A pesar de que ambos procesados portaban cuchillos, no los utilizaron en un primer momento, según lo establecido en la investigación.
Testigos relataron que un tercero intervino para separar a Bustamante y frenar el ataque. Sin embargo, este regresó minutos después y lanzó nuevos machetazos, obligando a los acusados a defenderse. Fue entonces cuando uno de ellos sacó un cuchillo y le asestó tres puñaladas que le provocaron la muerte.
El abogado defensor Gabriel Díaz explicó que la acción de sus clientes se ajustó a los principios de la legítima defensa, que requiere tres condiciones: una agresión injustificada, la necesidad de repeler el ataque para salvaguardar la vida o integridad, y una reacción proporcional a la amenaza.
La investigación policial confirmó que Fajardo y Talavera no provocaron el enfrentamiento, sino que la agresión fue iniciada por Bustamante. Con base en estas pruebas, el tribunal determinó que ambos actuaron para proteger su vida, por lo que quedaron exonerados de toda responsabilidad penal.




