Según información de las autoridades de la localidad, el pequeño originario de Esperanza de Kaulatú, municipio de Quilalí en Nueva Segovia, murió a las 9 de la mañana del sábado, ahogado en un balde con agua. Tal parece que cuando ocurrió la tragedia, el papá del menor trabajaba en labores agrícolas y su madre estaba ocupada haciendo el desayuno, razones por las que el niño permanecía sin supervisión de adultos.
Fue la hermanita del pequeño quien descubrió al niño de cabeza y sin vida dentro del balde con agua, donde aparentemente jugaba y cayó en el menor descuido.Pese que fue llevado a un centro asistencial, fueron en vano los esfuerzos de los médicos. El bebé era hijo de Ariel Cruz Valladares y Juana Francisca Alfaro.
Fuente : Radio ABC Esteli



