Según declaraciones de sus compañeros de trabajo, al entrar a uno de los túneles lo encontraron muerto a unos 150 metros de profundidad, con una gran roca que cubría su cabeza y parte del cuerpo.
El ahora occiso era originario de Waspam, Caribe Norte, pero tenía años de habitar en el empalme de la comarca Venecia, en Muy Muy, Matagalpa.
Hasta el lugar llegaron miembros de la Policía Nacional y Medicina Legal para realizar las investigaciones del caso.




