García fue víctima de una persona de identidad desconocida quien le clavó un cuchillo cuando este ciudadano circulaba de la estación de bomberos 400 metros al norte.
El ahora occiso fue encontrado tirado en una acera junto a una corriente formada con su propia sangre.
Los Bomberos Unidos se presentaron al lugar para ver si se podía salvar la vida de García Herrera, sin embargo, ya no presentaba signos vitales.
También llegó la Policía Nacional para iniciar las pesquisas del crimen. La esposa del fallecido, Norma Elena Espinoza, fue llamada para reconocer el cuerpo.




