La fatalidad ocurrió en la comarca Lana Arriba, en Rancho Grande, Matagalpa; cuando Leonel Centeno, de 44 años, conductor de la camioneta, perdió el control al realizar un giro indebido a exceso de velocidad.
Al momento de la tragedia, Leonel Centeno llevaba a su padre Napoleón Centeno, al casco urbano de Rancho Grande, a realizar diligencias personales.
En el trayecto se encontraron a Carlos López a quien le daban raid también a Rancho Grande, sin imaginarse, que sería su último viaje.
Los ahora occisos habitaban en la comarca Lana Arriba, en Rancho Grande, Matagalpa, donde fueron velados y luego sepultados por sus familiares




