Según versiones de pobladores, ambos hombres estaban consumiendo licor en un cafetal de la zona cuando sostuvieron una fuerte discusión por supuestas rencillas personales. Fue en ese contexto que, presuntamente, Rivera atacó a Julio César con un machete, decapitándolo en el sitio.
El cuerpo sin cabeza de la víctima quedó tendido entre los cafetales, mientras que el agresor huyó del lugar llevándose la cabeza, que posteriormente fue encontrada a varios kilómetros del sitio del crimen, causando conmoción entre los habitantes.
Las autoridades policiales han desplegado operativos en la zona y comunidades aledañas para dar con el paradero del sospechoso, quien permanece prófugo.
Este hecho ha generado consternación en Santa Lucía y en todo el departamento de Matagalpa, no solo por la violencia con la que se ejecutó, sino también por el nivel de ensañamiento mostrado por el atacante.




