Según testimonios de los vecinos, la vivienda donde residía la señora estaba en total abandono, con paredes de zinc rodeadas de maleza y sin las condiciones mínimas para habitar. Hace algunos años, un hombre identificado solo como Juan llevó a la anciana a esta casa, pero no le proporcionó los cuidados necesarios. Al principio, los vecinos intentaron ayudar llevándole comida y bebida, pero Juan rechazaba cualquier colaboración y afirmaba: «Mi mamá no necesita nada, yo le doy todo».
Con el tiempo, la situación empeoró. Los vecinos comenzaron a escuchar gritos provenientes de la vivienda, especialmente por las noches. «Ella lloraba y gritaba de dolor. Decía cosas como: ‘¡Ay, hijo, me duele! ¡No lo hagas!’», relató doña Jessica Karina Bermúdez Chavarría, una vecina del lugar.
La mujer, que ya no podía caminar, permanecía postrada en una cuna improvisada y, según los pobladores, era mantenida desnuda o solo con ropa interior, lo que levantó sospechas de posibles abusos adicionales por parte de su supuesto hijo.
Rescate y atención
Alarmados por la situación, los vecinos decidieron denunciar el caso ante las autoridades. Gracias a su intervención, junto con la Cruz Blanca y la Policía Nacional, la mujer fue rescatada y trasladada al Hospital Escuela César Amador Molina. Al momento del rescate, presentaba golpes visibles y sangraba, según detalló Gloria Estefany Martínez, otra vecina.
Actualmente, la víctima se encuentra en un lugar especializado para la atención de personas mayores y su estado de salud es reportado como estable. De manera extraoficial, se conoció que una hija de la mujer, residente en Costa Rica, tiene intenciones de regresar al país para hacerse cargo de su madre.
Investigación en curso
La Policía Nacional continúa con las investigaciones para esclarecer los hechos y localizar al hombre acusado de maltrato. Hasta el momento, no se tiene información precisa sobre su paradero. Los vecinos han solicitado a las autoridades que no permitan que la anciana regrese a vivir con él, ya que temen por su vida.
Este caso ha generado indignación en la comunidad, que llama a la población a denunciar cualquier situación similar y a garantizar la protección de las personas mayores, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad.




