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Domingo, Julio 12, 2020

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Stereo Romance - Departamentales

Debido al Covid-19 algunas familaires se han visto obligados a tener que sepultar a sus seres queridos de forma inmediata/imagen de Mileydi Trujillo

El dolor de perder a un ser querido y no poder despedirlo con honras fúnebres como es costumbre en nuestro país, ha significado un doble sufrimiento para las familias de Masaya, que no han podido dar un último abrazo a su ser querido o recibirlo como consuelo de familia o amigos.

La iglesia Católica manifiesta estar cerca de ellos a través de la oración, ya que ese consuelo viene de Dios, el que solo puede ser recibido por la oración.

"La iglesia les manda un mensaje de cercanía, a pesar de las normas de distanciamiento, la iglesia les dice que está con ellos, es una situación difícil las honras fúnebres no son solamente por costumbre o cultura, sino que son meramente necesarias para poder vivir ese luto, dolor y el llanto, no es lo mismo, que esa persona se tenga que hacer la idea al honrar a su deudo, que tener que despertar como de un mal sueño", afirma el padre Alexander Ruiz, párroco de la iglesia El Calvario, de Masaya.


Las honras fúnebres son un proceso sanador de ese dolor que como pueblo católico se vive con el acompañamiento de la Iglesia Católica, por lo que sus autoridades les recomiendan acercarse a Jesús y a María Santísima, quienes conocen el dolor y el drama de la muerte.

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"Jesús conoce la muerte en primera persona y la virgen Santísima el drama del ser querido que es arrebatado de su regazo, la virgen conoce el dolor y el llanto, por eso insistirle en el proceso de la oración, encontrar ese consuelo en la oración ese consuelo que dadas las circunstancias no podemos encontrar y nos viene de Dios", asegura el padre Alexander Ruiz.

La iglesia lamenta discriminación

Junto al dolor, las familias que pierden a sus familiares, también sufren discriminación de parte de una sociedad que según el sacerdote lo hacen por miedo, aunque no es justificación.

"La discriminación que se está viviendo viene producto del miedo, no es una justificación, pero es un atenuante producto a la poca información que tenemos, un poco de falta de educación y falta de sensibilidad para con el otro, porque las personas que hoy discriminan el día de mañana pueden verse en los zapatos de estas familia, cambiar la discriminación por la comprensión", dijo el sacerdote.

Las puertas de la Iglesia El Calvario siempre están abiertas para la feligresía que encuentra consuelo en estos momentos tan difíciles, con las medidas orientadas por las autoridades religiosas para cuidar a sus fieles.