Según las investigaciones preliminares, en el lugar se desarmaban las motocicletas sustraídas para luego comercializar sus partes en el mercado negro. Entre lo decomisado se encuentran piezas de diferentes marcas y modelos, lo que confirma que se trataba de una red dedicada al tráfico de autopartes robadas.
Las autoridades informaron que continúan las indagaciones para determinar cuántas personas están vinculadas en este ilícito y dar con los responsables directos. El operativo forma parte de las acciones policiales orientadas a combatir el robo de vehículos y reducir los niveles de criminalidad en el país.
La Policía Nacional hizo un llamado a la ciudadanía a denunciar de manera inmediata cualquier actividad sospechosa relacionada con la compra o venta de piezas de dudosa procedencia, recordando que adquirir estos productos también constituye un delito.




