Lunes 12 Octubre 2026
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Sentenciado por abusar y amenazar a su hijastra de 11 años

Un hombre de apellidos López Gutiérrez deberá de pasar a 30 años de prisión por haber abusado sexualmente de una menor en la comunidad de San Juan del Río Coco, Madriz.

Imagen con fines referenciales
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Madriz

Los hechos ocurrieron el 27 de octubre de 2024, en la vivienda que compartían. Según el relato judicial, 14 meses antes, en agosto de 2023, López Gutiérrez ya había ingresado por las noches a la habitación de la menor, entonces de 11 años, para tocar sus partes íntimas.

 En aquel entonces, el agresor silenciaba a la menor amenazándola con suicidarse si lo denunciaba. Con el paso del tiempo, la madre notó un cambio en el comportamiento de su hija, quien finalmente reunió el valor para confesarle los abusos que había sufrido.

Tras el descubrimiento, López Gutiérrez pidió perdón a su pareja, alegando que cambiaría por el bienestar del bebé que recientemente habían tenido juntos. Confiando en su aparente arrepentimiento, la mujer decidió perdonarlo, pero le exigió que abandonara el hogar. El sujeto se marchó entonces a trabajar a Honduras y El Salvador.

Sin embargo, en abril de 2024, regresó a la vivienda y, el 27 de octubre, aprovechó que la madre se encontraba en el hospital con el recién nacido para ingresar nuevamente. En ese momento, encontró a la menor sola junto a su hermano de 10 años. Para ejecutar su crimen, envió al niño a comprar golosinas y se quedó a solas con la víctima. Para evitar que gritara, le tapó la boca y volvió a amenazarla con suicidarse.

La madrugada del 2 de enero de 2025, López Gutiérrez intentó ultrajar a la menor nuevamente mientras dormía, pero fue descubierto por la madre, quien procedió a interponer la denuncia.

Por estos graves delitos, el juez a cargo del caso sentenció a López Gutiérrez a 12 años de cárcel por abuso sexual, 25 años por violación agravada a menores de 14 años, y 9 años por violación en grado de frustración a menores de 14 años.

Aunque las penas suman 46 años, el agresor deberá cumplir un máximo de 30 años de cárcel, de acuerdo con el artículo 35 de la Constitución Política de Nicaragua, que establece esa como la pena máxima, a excepción de la prisión perpetua revisable.