Martes 13 Octubre 2026
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Más de 400 alcohólicos han dejado, en cuatro años, las calles al rehabilitarse en un centro de Somoto

A pesar de estar en un local que antes fue un preescolar, el deseo de superar esa enfermedad los hizo salir adelante

En el albergue en Madriz, las personas que luchan por superar la enfermedad del alcoholismo realizan diversas actividades como terapia,
En el albergue en Madriz, las personas que luchan por superar la enfermedad del alcoholismo realizan diversas actividades como terapia,
Madriz

Durante los cuatro años de fundación, más de 410 personas, en su gran mayoría jóvenes, con problemas de alcoholismo lograron concluir el proceso de rehabilitación en el centro Casa Albergue “Caminando con Dios a Nuestra Recuperación” de la ciudad de Somoto, cabecera del departamento de Madriz. 

Así lo destacó su directora, la Licenciada Sandra Emilia Mejía, quien explicó que el centro Casa Albergue “Caminando con Dios a Nuestra Recuperación” ha funcionado en estos cuatro años con el apoyo de ciudadanos altruistas de Somoto, y con personas que residen en países como España, quienes han aportado para la alimentación diaria de los más de 19 internos, además del pago de los servicios como agua, luz y otras necesidades.

“También los rehabilitantes aportan con manualidades para su manutención, ya que han aprendido a elaborar artesanías y piñatas de materiales reciclables que se logran vender”, expuso Mejía, quien explicó que en el albergue cuentan con la crianza de peces que sirven para la misma alimentación de los 19 internos que se mantienen por un tiempo dentro del local que una vez fue un preescolar.     

Destacó que la Casa Albergue ya cuenta con un terreno propio de dos manzanas, muy cerca del poblado del municipio indígena de San Lucas, en la misma zona de Madriz, donde esperan impulsar la construcción de un amplio centro para el proceso de rehabilitación de personas alcohólicas, e incluso de jóvenes adictos a las drogas, “por ahora, por las condiciones del local, únicamente estamos atendiendo a personas alcohólicas. Esperamos que cuando tengamos nuestro nuevo centro podamos atender también a jóvenes drogadictos”, señaló la licenciada. 

Quien añadió, “contamos con el apoyo de la alcaldía y otras instituciones del Estado para la sostenibilidad del centro, además de personas voluntarias como médicos, psicólogos, expertos en terapias y religiosos que vienen a brindar sus servicios a los ingresados de forma gratuita”, dijo Sandra Mejía.

Personas alcohólicas desprotegidas por el Estado        

En la actualidad más de 76 personas sufren la enfermedad de alcoholismo en las calles de Somoto y a pesar de que años atrás la jefatura policial, en conjunto con el gobierno local de la alcaldía somoteña e instituciones del gobierno, habían promovido iniciativas de rescate de personas sumidas en el alcohol no lograron progresos por la falta de financiamientos de parte del Estado. 

Las iniciativas terminaban en fracasos, porque los planes solo se limitaban en encerrar en centros inadecuados a las personas alcohólicas que no recibían terapias, tampoco alimentación adecuada y más bien eran enviados a realizar labores comunitarias que terminaban afectando su salud o huían del lugar volviendo a las calles para el consumo de licor.  

Alcohólicos aconsejan a la juventud evitar la ingesta de licor   

Juan José Flores, de unos 55 años, ha pasado unos 32 años sumergido en el consumo de bebidas alcohólicas en las calles de la ciudad de Estelí, y quien lleva un año rehabilitándose en la Casa Albergue, confesó que la única forma de salir de esa enfermedad es tener voluntad y espíritu de superación para salir adelante. También reconoció que de recaer nuevamente en la ingesta de licor podría perder la vida según se lo han advertido los médicos hospitalarios.

A la vez hizo un llamado a los jóvenes a no caer en el alcoholismo porque destruye los hogares y la vida de las familias, incluyendo del mismo alcohólico, “le digo a la juventud que busquen a Dios y que dejen el vicio del guaro (aguardiente) porque no deja nada más que miseria en la vida”, señaló.  

Por su parte, Jorge Armando Padilla Moreno, interno en el centro de rehabilitación, manifestó que desde que llegó a la casa albergue ha ido mejorando su vida, “tengo meses de estar rehabilitando y he logrado grandes cambios en mi vida. Espero salir pronto y no volver a caer en esta enfermedad. Yo hago un llamado a los jóvenes, a esta juventud, a que no caigan en este vicio porque es terrible salir de ella”.