Según informes preliminares, la menor subió a un árbol mojado, desde donde resbaló y cayó sobre un alambre de púas. El alambre se le enredó en el cuello, causándole una herida fatal. A pesar de la llegada de la Policía Nacional y de un forense al lugar de los hechos, la menor ya no presentaba signos vitales, y las autoridades confirmaron que el deceso fue accidental.
Tras finalizar las investigaciones correspondientes, el cuerpo de la niña fue entregado a sus familiares, quienes viven un profundo dolor por la irreparable pérdida.
Este incidente ha generado conmoción en la comunidad, donde los vecinos lamentan la muerte de la pequeña y piden mayor conciencia sobre los peligros que pueden presentarse durante las lluvias.




