Su cuerpo fue encontrado el pasado 14 de enero, días después de desaparecer tras salir de una reunión de trabajo. De acuerdo con las investigaciones, Blas Noe Gerson Anderson, de nacionalidad peruana, conducía la camioneta en la que viajaba Ingrid y fue detenido como sospechoso, luego de que mintiera a las autoridades sobre su paradero.
La familia, con el apoyo de amistades y la comunidad, logró repatriar sus restos para velarlos en su vivienda. Ingrid deja en la orfandad a un niño de cuatro años.
El caso continúa bajo investigación en Estados Unidos, mientras en Nicaragua se elevan oraciones por justicia y consuelo para los deudos.




