Según informaron sus familiares, la menor se encontraba en la acera cuando el proyectil la impactó en la cabeza. Afortunadamente, la bala solo causó daños en el cuero cabelludo y no comprometió órganos vitales. Inmediatamente, la niña fue trasladada a un centro asistencial local y luego remitida al hospital Carlos Roberto Huembes, donde recibe atención médica y se encuentra en proceso de recuperación.
Las autoridades han iniciado una investigación para determinar el origen del disparo. Peritos de criminalística serán los encargados de analizar el proyectil con el objetivo de identificar el arma utilizada, a través del rastreo de las marcas dejadas por el cañón.
El caso ha generado preocupación en la comunidad sobre el peligro de los disparos al aire y la necesidad de reforzar las medidas de seguridad para evitar tragedias similares. Las autoridades hacen un llamado a la población a denunciar cualquier acto de violencia o uso irresponsable de armas de fuego.




