El comerciante Luis Enrique Cuevas Poveda, de 39 años, enfrentaba la pena y su único pecado era vender banderas azul y blanco, al sujeto se le condenó por delitos menores en un Juzgado Local de Managua; aunque inicialmente la Policía Nacional lo había señalado de terrorista que secuestró, torturó y asaltó con escopeta en mano a varios ciudadanos en uno de los tranques de León.



