Desafortunadamente, Alvin recibió una fuerte descarga eléctrica mientras realizaba la reparación, lo que provocó severas quemaduras en su cuerpo. A pesar de los esfuerzos por salvarlo, Alvin falleció en el centro de salud local debido a insuficiencia respiratoria ocasionada por las quemaduras.
La noticia ha dejado a la comunidad de El Corozal profundamente consternada. José Rolando Altamirano Pineda y Yina Raquel Gámez Ochoa, padres de Alvin, recibieron el cuerpo de su hijo llenos de tristeza y dolor. La vela en honor a Alvin se lleva a cabo en la casa de sus padres, donde familiares, amigos y vecinos se han reunido para ofrecer su apoyo y condolencias a la familia en este momento tan difícil.
Alvin era conocido en la comunidad por su carácter amable y servicial. Su trágica muerte ha dejado un vacío profundo entre sus seres queridos y ha resaltado los peligros asociados con la reparación de infraestructuras eléctricas sin la debida protección y capacitación.
Las autoridades locales han enfatizado la importancia de tomar medidas de seguridad adecuadas al trabajar con instalaciones eléctricas y han llamado a la comunidad a ser más consciente de los riesgos involucrados. Este incidente ha servido como un recordatorio sombrío de la necesidad de mayor educación y prevención en torno a los trabajos de alto riesgo.
La comunidad de El Corozal y las zonas aledañas continúan ofreciendo su solidaridad a la familia de Alvin, uniéndose en oración y apoyo en este momento de luto. La pérdida de Alvin Altamirano Gámez será sentida profundamente por todos aquellos que lo conocieron y amaron.




