González Rosales, apodado por los habitantes como el "macheteador de San José de Bocay", también está acusado de tentativa de homicidio contra otras siete personas a las que habría atacado con un machete durante el mismo hecho violento.
Según el informe policial, el niño murió desangrado tras recibir un machetazo en el rostro. Las demás víctimas, entre ellas adultos y menores, resultaron con heridas de gravedad.
El crimen ha causado indignación y temor entre los pobladores de la zona, quienes exigen justicia y mayor presencia policial en las comunidades rurales. Organismos defensores de derechos humanos y de la niñez también han alzado la voz ante la brutalidad del caso.
La Fiscalía ha solicitado prisión preventiva para González Rosales, mientras se espera que el juez determine en la audiencia si el caso pasa a juicio oral y público.




