Guillén había sido contratado para tapizar una silla en el club, pero decidió aprovechar la oportunidad para revisar y darle mantenimiento a una de las carpas que él mismo había instalado años atrás. En el momento del accidente, se encontraba cosiendo la lona a mano cuando perdió el equilibrio y cayó al suelo, impactando de frente.
Testigos y personas presentes acudieron rápidamente en su auxilio. A pesar del esfuerzo de los equipos de socorro, que lo trasladaron de urgencia al hospital Victoria Motta, Santos Ángel falleció antes de llegar al centro médico debido a la gravedad de sus heridas.
La noticia de su fallecimiento ha conmocionado a la comunidad de Jinotega, que conocía a Guillén por su destreza en el oficio de tapicería y su compromiso con la calidad de su trabajo. Vecinos y conocidos lamentan profundamente su pérdida, recordándolo como un hombre dedicado y respetado en su comunidad.
Este accidente destaca la importancia de la seguridad en el trabajo, especialmente en actividades de altura o en condiciones inestables. La muerte de Guillén deja un vacío en el gremio de tapiceros de la ciudad, quienes lo recordarán como un compañero de gran talento y dedicación.




