El incidente ocurrió en Villa Valencia, Jinotega, donde doña Erlinda Rivera Zeas, de 37 años, había ofrecido posada a Espinal Reyes semanas atrás. Sin embargo, lo que parecía ser un acto de generosidad terminó en una amarga traición.
Según el relato de la afectada, el robo se produjo cuando ella, su esposo y su hijo salieron de la casa, dejando a Espinal Reyes a cargo del hogar. Fue en ese momento que la joven hondureña aprovechó la oportunidad para registrar las habitaciones y llevarse más de 30 mil córdobas en efectivo, 280 dólares y una cadena de plata, propiedad de la familia.
El robo dejó a la familia no solo con la pérdida económica, sino también con la desconfianza de haber sido traicionados por alguien a quien consideraban cercana. Las autoridades locales ya han emitido una orden de captura contra Espinal Reyes, y se encuentran realizando las investigaciones correspondientes para dar con su paradero.
Doña Erlinda Rivera expresó su consternación ante el hecho, subrayando que nunca imaginó que su gesto de solidaridad sería correspondido con tal deslealtad. La comunidad de Villa Valencia también se ha mostrado sorprendida por el suceso, y se ha sumado a la búsqueda de la sospechosa, con la esperanza de que la justicia prevalezca.
Este caso sirve como un recordatorio de que, aunque la hospitalidad es un valor importante, siempre es necesario actuar con cautela y tomar precauciones, incluso cuando se trata de personas en quienes confiamos. Las autoridades han pedido a la población estar alerta y reportar cualquier información que pueda ayudar en la localización de Astrid Ninoska Espinal Reyes.




