El macabro hallazgo fue realizado por un ciudadano de la zona, quien se encontraba transitando por el camino que conduce a la comarca La Laguna. Al descubrir los esqueletos de los equinos, dio aviso de inmediato a las autoridades policiales.
Poco después del descubrimiento, los propietarios de los caballos presentaron una denuncia formal ante las autoridades, lamentando la pérdida de los animales que utilizaban para ganarse el sustento diario de sus familias. Este acto delictivo no solo representa una pérdida económica significativa para las familias afectadas, sino también un duro golpe emocional.
Como parte de las investigaciones, la Policía de Granada está realizando operativos en el mercado de la ciudad y otros lugares donde los delincuentes podrían haber intentado vender la carne, haciéndola pasar por carne de res. Se sospecha que los autores del robo pretendían obtener ganancias ilícitas al comercializar la carne de caballo, un delito que ha generado gran indignación y preocupación entre los habitantes de la zona.
Las autoridades instan a la población a colaborar con información que pueda ayudar a esclarecer este caso y prevenir futuros actos de abigeato en la región.




