Martes 13 Octubre 2026
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Granadinas “descentralizan” venta de vigorón como una forma de contrarrestar el desempleo

El Parque Central y el mercado municipal son los lugares, que el visitante de la ciudad de Granada tiene marcado en su agenda para ir a degustar el tradicional vigorón, pero a raíz de la crisis socio política del 2018 que provocó una caída en el sector turismo, la venta de este platillo se extendió a las aceras de los barrios de la Gran Sultana, como una alternativa de ingreso que buscan las mujeres para ayudar a sufragar los gastos del hogar. 

Granada

Gracias al dominio del idioma inglés y francés, Yescany Sánchez, trabajaba hace más de cinco años como guía turístico de la ciudad de Granada.  La promoción de los destinos de la ciudad colonial los realizaba a través de una página web, pero al reducirse la llegada de turistas extranjeros, sus ingresos se desplomaron, por lo cual decidió instalar una venta de vigorón en la acera de su casa en el barrio Pozo de Oro. 

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“Al quedarme sin empleo, tenía que buscar algo de que sobrevivir, como a mí me gusta la cocina, decidí instalar una venta de vigorón.  Gracias a Dios me ha ido muy bien, mis mayores clientes son los granadinos que tienen la costumbre de probar un vigorón antes de almorzar”, refiere la emprendedora. 

Aduce que sus clientes siempre visitan su negocio, porque trata de mantener  la calidad con una yuca suave, un chicharrón carnudo y tostado, así como una ensalada de repollo con tomate con un buen vinagre de banano, un toque de cebolla morada y mimbre. Este platillo, lo promociona a través de la página en Facebook ´Vigorón granadino El Antojo´. Su venta la realiza de lunes a sábados de ocho de la mañana a doce del mediodía. 

“Sabemos que los turistas nacionales y extranjeros tienen por costumbre visitar solo el Parque Central y el mercado municipal, pero ahora somos muchas mujeres que estamos ofertando este platillos en barrios y avenida de la ciudad”, remarcó la prestadora de servicios turístico. 

El vigorón en todos lados 

En las inmediaciones de la carretera que conduce de Granada al empalme el Guanacaste, vienen surgiendo también ventas de vigorón con la esperanza de  captar como sus principales clientes a las personas que pasan en vehículo por ese sector.  Para promocionar su establecimiento, algunos negocios instalaron toldos y mesas. 

Una de las propietarias de estos establecimientos es Isabel Campos, quien junto a su esposo se quedó desempleado hace más de 15 años, cuando trabajaba como obrero en la empresa Iucasa. El  puetos de estos luchadores  es bastante rústico, pero no pierden la esperanza de remodelarlo. 

“En esta vida uno tiene que luchar y más aún en momentos adversos, por eso decidimos vender vigorón, el platillo tradicional de los granadinos. Como todo  negocio a veces tenemos buenas ventas, pero hemos tenido días en que solo un plato hemos logrado vender. Para buscar el dinero, vendemos frutas y hasta golosinas”, relató Isabel Campos del barrio El Pochote. 

Precios favorables para vender 

Frente a la Fortaleza La Pólvora, se ubica todos los días en su toldo Masiel Marenco a vender el infaltable vigorón granadino con su respectivo refresco de grama, cacao y chía con tamarindo. Este negocio lo emprendió hace más de tres años, cuando sus ventas de golosinas se desplomaron ante la ausencia de estudiantes en el Colegio Salesiano, a causa de la pandemia del Covid-19.

“Yo vendía en las afueras de los portones del colegio, pero a raíz de la pandemia, los estudiantes se ausentaron y cuando llegaron los sacaban en pequeños grupos y las ventas eran pocas, por ello decidí vender vigorón, donde gracias a Dios me va bien”, remarca Marenco.

Una de las estrategias que utiliza esta emprendedora es vender el tradicional platillo con un precio favorable de 40 córdobas, en la búsqueda de obtener un mayor volumen de venta. “En el Parque Central, un vigorón lo encontrás hasta en 150 córdobas, la mayor parte de los pobladores de Granada no pueden pagar ese precio, por eso yo traté de adaptarme  a la situación económica del país”, detalló Marenco.  

La libra de chicharrón tiene un costo de doscientos veinte córdobas, un repollo se encuentra hasta en 100 córdobas en el mercado, y las vendedoras llegan a comprar hasta 300 córdobas en yuca, para poder sacar su venta. En la venta de vigorón de los barrios ronda entre 60 y 70 córdobas el servicio.