El juez Alcides Muñoz Alemán, a cargo del caso, ordenó el inicio del proceso de traslado, solicitando a la Policía de Granada las huellas dactilares y fotos actualizadas de Bell, quien se declaró culpable del crimen.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado 6 de abril en la residencia de la pareja en Granada, donde Bell y Yugovich vivían desde hacía más de dos años tras jubilarse. Según las investigaciones, ese día se desató una acalorada discusión entre ambos. Bell, fuera de control, agredió repetidamente a Amber Lin en el rostro con una herramienta tomada de su vehículo. La golpiza fue tan violenta que, al percatarse de que su pareja ya no respiraba, Bell decidió ocultar el crimen.
Esperó hasta el anochecer para arrastrar el cuerpo sin vida de Amber Lin hasta su camioneta y trasladarlo a la comunidad de La Prusia, donde lo abandonó de manera despectiva. Al día siguiente, los vecinos de la zona encontraron el cadáver de la mujer y alertaron a las autoridades.
La Policía Nacional, utilizando técnicas de rastreo con perros, logró seguir el rastro de Bell hasta su hogar en Granada. Allí, el asesino había intentado limpiar la escena del crimen y se disponía a descansar, creyendo que su acción había pasado desapercibida.
El caso de Brian David Bell conmocionó a la comunidad de Granada y dejó una profunda marca en la lucha contra la violencia de género en Nicaragua. Ahora, con la aprobación de su traslado a los Estados Unidos, se espera que cumpla su condena en su país de origen, mientras las autoridades nicaragüenses continúan trabajando en la prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres.




