En la calle Estrada, parte del techo de una vivienda cedió ante la acumulación de agua y las fuertes precipitaciones. Afortunadamente, no se reportaron personas heridas. Los propietarios señalaron que el deterioro de la estructura, combinado con las lluvias persistentes, fue el principal causante del colapso.
Por otro lado, en la calle El Tamarindo, el techo y parte de una pared de una vivienda en estado de abandono se desplomaron. Según los vecinos, la casa, que en el pasado funcionó como una fábrica de puros, llevaba años sin mantenimiento, lo que agravó su vulnerabilidad ante las condiciones climáticas adversas.
Las autoridades locales realizaron inspecciones en ambas viviendas y reiteraron la importancia de reportar cualquier daño estructural que pudiera representar un peligro, especialmente en la temporada lluviosa.
"Estamos evaluando otras zonas de riesgo en la ciudad y trabajando en conjunto con los vecinos para prevenir incidentes mayores", informó un representante de la municipalidad de Granada.
Los habitantes de la zona han manifestado su preocupación ante el aumento de estos incidentes, por lo que piden mayor atención y apoyo para reparar viviendas vulnerables y evitar tragedias futuras.




