El 24 de abril de este año, los niños se dirigían a la escuela dominical cuando fueron interceptados por el delincuente que con engaños los llevó a su casa. Posteriormente, los amarró de las manos para luego cometer los delitos.
Los niños de iniciales J.C.R.E., de 8 años y A.J.C.A., de 9 años, habitantes de un barrio de la ciudad de Estelí, guardaron silencio por casi 6 meses porque el delincuente los amenazó con matar a sus mamas si contaban lo sucedido.
La jueza suplente María Eugenia González, del Juzgado Especializado en Violencia de Estelí, sentenció al sujeto a 35 años y medio de cárcel. Al ser delitos que no están contemplados en ley de prisión perpetua, el delincuente sólo purgará 30 años de cárcel. La pena culminará el 18 de mayo de 2052.




