De acuerdo con las autoridades, la medida busca promover el orden, la responsabilidad ciudadana y el respeto por los espacios comunes, además de contribuir al embellecimiento de la ciudad.
Quienes incumplan la normativa y sean encontrados bebiendo en lugares no autorizados deberán incorporarse a las jornadas de limpieza de calles, parques y otras áreas públicas, con el propósito de reflexionar sobre su conducta y aportar de manera positiva a la comunidad.
El programa, según los organizadores, también contempla un componente humano: al finalizar las labores, los participantes recibirán un plato de sopa caliente, como símbolo de apoyo y acompañamiento en el proceso de cambio.
Con esta iniciativa, las autoridades locales pretenden garantizar espacios más limpios y seguros, así como brindar una oportunidad de transformación a quienes deseen enderezar su camino.




