El fuego afectó principalmente el área de empaque, donde se destruyeron aproximadamente dos millones de puros listos para exportación, lo que representa un duro golpe para la industria tabacalera de la región. Más de mil 500 trabajadores y 80 niños de un centro infantil ubicado en las instalaciones fueron evacuados sin incidentes.
Las autoridades investigan las causas del incendio mientras la comunidad y los empleados afectados esperan respuestas sobre su situación laboral. La fábrica A.J. Fernández es una de las más importantes del sector, por lo que el siniestro podría tener repercusiones significativas en la economía local.
Hasta el momento, la empresa no ha emitido un comunicado oficial sobre las acciones que tomará respecto a sus trabajadores ni sobre la posible reconstrucción de la planta. Entretanto, las autoridades instan a reforzar las medidas de seguridad en las industrias para evitar tragedias similares en el futuro.




