El crimen ocurrió en el municipio de Pueblo Nuevo, donde Casco atacó a Benavides dentro de su vivienda con el objetivo de robarle un hacha y una coba. Tras cometer el asesinato, el hombre vendió las herramientas por tan solo 200 córdobas. La brutalidad del acto conmocionó a la comunidad local, que sigue impactada por la pérdida de una de sus residentes.
En la sentencia, el juez impuso 12 años y seis meses de prisión por el delito de homicidio y cuatro años adicionales por robo agravado, sumando un total de 16 años y medio. De acuerdo con el fallo, Casco cumplirá su condena hasta el año 2042.
La declaración de culpabilidad por parte del acusado permitió agilizar el proceso judicial, aunque no disminuyó la gravedad de los hechos. Este caso resalta la necesidad de redoblar esfuerzos en la prevención de delitos violentos y en la protección de las personas más vulnerables de la sociedad, como los adultos mayores.




