De acuerdo con las investigaciones policiales, el crimen fue orquestado por Rito Emilio Martínez, hermano de la víctima, quien presuntamente ofreció 50 mil córdobas y entregó un revólver calibre 38 a Arlen Antonio Robleto para ejecutar el ataque. Robleto reclutó como cómplices a Lorenzo Calero Gudiel y a su hijo Adrián Antonio Calero Castellón, con quienes planificó la emboscada.
La noche de los hechos, los acusados llegaron a la vivienda de Sebastiana López. Primero interceptaron a su hijo Enyel, a quien ataron de manos y le arrebataron el teléfono celular. Posteriormente, ingresaron a la casa donde se encontraba la mujer junto a dos nietas menores de edad. Tras exigirle dinero, Robleto la llevó a una habitación y le disparó en el pecho, causándole la muerte en el lugar.
Antes de huir, el mismo atacante disparó en la nuca a Enyel, creyéndolo muerto. Sin embargo, el joven sobrevivió y su testimonio resultó clave para identificar a los autores materiales y al presunto autor intelectual del crimen.
El Ministerio Público acusa a Robleto, Lorenzo y Adrián Calero como coautores de asesinato agravado, mientras que a Rito Emilio Martínez lo señala como autor intelectual de asesinato agravado y parricidio frustrado. Asimismo, los cuatro enfrentarán cargos por robo con violencia y tenencia ilegal de armas.
La juez Mileydi Edith Morales Sequeira admitió todas las pruebas presentadas por la Fiscalía y remitió a los señalados a juicio, donde se determinarán las responsabilidades penales en este crimen que ha conmocionado a la población de Chontales.




