La víctima, identificada como Osmary Solieth Andino Díaz, fue reportada como desaparecida el pasado miércoles 20 de noviembre. Según las investigaciones preliminares, el anciano habría agredido a la menor tras una discusión, presuntamente porque esta lo ofendió al reclamarle dinero. En medio del altercado, Díaz habría golpeado a la adolescente, quien cayó al suelo y se golpeó la cabeza con un palo.
De acuerdo con el relato policial, el agresor continuó golpeándola hasta causarle la muerte. Luego, para ocultar el crimen, llevó el cuerpo a un árbol cercano, recolectó leña y lo incendió. Al notar que quedaban restos óseos, los metió en un saco y los enterró cerca del lugar donde había calcinado el cuerpo.
El pasado sábado, los restos de Osmary fueron encontrados por las autoridades, quienes iniciaron las investigaciones para esclarecer los hechos. Además, se busca determinar si hubo abuso sexual antes de que la adolescente fuera asesinada.
La comunidad está consternada por la brutalidad del acto y los familiares de la víctima exigen justicia. Mientras tanto, Díaz se encuentra bajo custodia policial y enfrenta graves acusaciones por homicidio.
Este crimen, que ha conmocionado a todo el país, reitera la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención y protección para menores, así como garantizar que los responsables de hechos tan atroces enfrenten todo el peso de la ley.




