De acuerdo con el relato de la Fiscalía, ese día Neira se dirigió a la vivienda de su abuelo y, al enterarse de que estaba buscando monte para fabricar una escoba, decidió seguirlo hasta el campo. Al encontrarlo, le arrebató el machete que portaba, atacándolo brutalmente. Después de cometer el crimen, Neira escondió el cuerpo en un manglar cercano.
El acusado, quien tiene antecedentes de robos a la vivienda de su abuelo, al parecer motivados por su adicción al licor y las drogas, fue capturado poco después del asesinato.
En la audiencia preliminar, el juez Ángel Antonio Miranda, del Distrito Penal de Audiencias de Chinandega, aceptó todas las pruebas presentadas por la Fiscalía, incluyendo testimonios y evidencias forenses. Neira permanecerá en prisión preventiva mientras se lleva a cabo la audiencia inicial, programada para el próximo 16 de octubre.
Este violento hecho ha causado consternación entre los habitantes de Aserradores, quienes describían a Felipe Armas como una persona tranquila y trabajadora.




