Los reptiles fueron decomisados la tarde del miércoles en un operativo conjunto entre el MARENA y la Policía Nacional en la carretera que conduce a Tonalá, municipio de El Viejo. Estas especies, protegidas por el sistema nacional de veda, tienen prohibida su captura y comercialización entre el 1 de enero y el 30 de abril de cada año, con el objetivo de garantizar su conservación.
La liberación en un área protegida busca reintegrar a las especies a su hábitat natural, promoviendo la recuperación de sus poblaciones y el equilibrio ecológico en la región.
Las autoridades reiteraron su compromiso de combatir el comercio ilegal de fauna silvestre y recordaron a la ciudadanía la importancia de respetar las normativas ambientales para la protección de la biodiversidad.



