Según la suboficial Jahoska Zapata, vocera policial en Chinandega, Neira Ordóñez utilizó un machete para atacar a su abuelo, provocándole múltiples heridas mortales. Después de cometer el crimen, el joven robó el teléfono celular de la víctima, que luego vendió, presuntamente, para financiar su consumo de crack.
La noticia ha conmocionado a la comunidad local, que se encuentra consternada por la gravedad del crimen y las circunstancias que lo rodean. Las autoridades policiales señalaron que la adicción de Neira Ordóñez a las drogas fue el principal motivo detrás de este acto de violencia extrema.
El caso ha puesto de relieve el impacto devastador que las adicciones pueden tener en las familias y en la comunidad en general. Las autoridades continúan investigando para esclarecer todos los detalles del crimen, mientras que el acusado permanece bajo custodia policial a la espera de su proceso judicial.




