Durante el juicio, se determinó que Rivera abrazó a la víctima y le disparó en el cuello, acción que la jueza Isabel Mayorga Saavedra calificó como una clara demostración de su voluntad de matarla. Tras cometer el asesinato, intentó quitarse la vida, pero vecinos y familiares de la víctima lograron impedirlo y lo entregaron a la Policía.
Además de la condena por femicidio, Rivera recibió un año de prisión por portación ilegal de armas. Sin embargo, por disposición constitucional, solo cumplirá un máximo de 30 años, con fecha de finalización prevista para el 15 de mayo de 2055.
La culpabilidad del acusado quedó probada gracias a los testimonios del hijo de 13 años de la víctima y de su sobrina de 15, quienes presenciaron el crimen.
La jueza Mayorga señaló que ejecutar el asesinato frente a la familia de Aura Saraí evidencia “perversidad” y “desprecio” por los valores familiares y sociales. Asimismo, resaltó que Rivera actuó con violencia de género al no aceptar la decisión de la víctima de no continuar con la relación.




