Este oficio, más que una manifestación artística, representa una fuente de ingresos para sus familias, fortaleciendo la economía local y promoviendo el patrimonio cultural de la región. El trabajo de estas artesanas no solo refleja su talento, sino también su compromiso con la preservación de una práctica ancestral que ha sido transmitida de generación en generación.
Para apoyar su labor, el Ministerio para la Promoción de Emprendimientos las ha acompañado en la comercialización de sus productos, brindando asesoría en la promoción a través de redes sociales y la expansión de su mercado. Gracias a estos esfuerzos, las artesanas han logrado mayor visibilidad y mejores oportunidades de venta, tanto a nivel local como nacional.
"Este trabajo es un legado de nuestras abuelas y queremos que nuestras hijas también lo continúen. Es un arte que nos llena de orgullo y nos ayuda a salir adelante", expresó una de las artesanas, resaltando la importancia de la continuidad de esta tradición.
Con su ingenio y dedicación, las mujeres de Cinco Pinos demuestran que el arte y la cultura pueden ser motores de desarrollo, reafirmando la identidad de su comunidad y contribuyendo al empoderamiento de las mujeres en el ámbito productivo.




