El menor, quien cursaba el sexto grado en la escuela Jesús de Nazareth, subió al árbol con la intención de cortar mangos, pero perdió el equilibrio y cayó al suelo. El fuerte impacto en su cabeza le provocó un trauma craneal severo, lo que ocasionó su muerte casi de inmediato.
El cuerpo de Oliver fue examinado por el médico forense, quien determinó que no presentaba signos de violencia y confirmó que la causa del fallecimiento fue el fuerte golpe recibido en la cabeza.
Familiares, amigos y compañeros de clases lamentan la inesperada partida del adolescente, a quien describen como un joven alegre y aplicado en sus estudios. Sus restos serán sepultados este jueves en el cementerio municipal de Chinandega.




