Posibles causas del ataque
El veterinario Yahir Cortez explicó que varios factores influyen en el comportamiento de los perros, y en este caso, es probable que el estrés haya jugado un papel importante. "El estrés puede provocar cambios de comportamiento, especialmente en perros como los pitbulls, que son animales con mucha energía. Si no reciben suficiente ejercicio o si viven en un ambiente que no les permite liberar esa energía, pueden desarrollar comportamientos agresivos", detalló.
Otro factor clave es la falta de socialización adecuada con el nuevo miembro de la familia. "Cuando un bebé llega a casa, es crucial que el perro se acostumbre a su presencia de manera gradual. Desde el primer momento, es importante permitir que el perro huela y se familiarice con el bebé. Esto crea un lazo y evita que el perro vea al niño como un extraño o una amenaza", explicó el veterinario. En su propia experiencia, compartió cómo, durante el embarazo de su esposa, permitieron que su pitbull se acercara al vientre. "Cuando nuestro hijo nació, el perro ya estaba familiarizado con él, y nunca tuvimos problemas", afirmó.
Los celos como factor desencadenante
Además del estrés y la falta de socialización, el veterinario mencionó que los celos también pueden influir en la conducta del perro. "Cuando un nuevo integrante llega al hogar, el perro puede sentirse desplazado o menospreciado, lo que puede generar una respuesta negativa. Si no se maneja adecuadamente esta transición, los perros pueden reaccionar de forma agresiva, especialmente si sienten que su posición dentro de la familia ha cambiado", añadió.
Raza y temperamento
Es importante destacar que no siempre se trata de pitbulls puros. Muchos de los ataques que se atribuyen a esta raza son realizados por perros mestizos tipo bull, que pueden presentar características físicas y temperamentales similares. "Un perro cruzado con varias razas puede tener un temperamento desbalanceado si no se le ha educado y socializado correctamente. Eso puede llevar a problemas de comportamiento", explicó.
Prevención y manejo adecuado
El veterinario subrayó la importancia de dar al perro una buena alimentación, ejercicio regular y actividades de estimulación para evitar comportamientos agresivos. "Los pitbulls son animales fuertes y necesitan ejercicio diario. Son muy activos y requieren estímulos mentales y físicos. Mantenerlos amarrados o confinados sin la posibilidad de ejercitarse provoca frustración, lo que puede desencadenar ataques inesperados", advirtió.
Además, recomendó proporcionar objetos para que los perros puedan masticar, ya que esto también ayuda a canalizar su energía. "Son perros de trabajo, necesitan liberar su energía de forma positiva, y cuando no se les da esa oportunidad, pueden volverse agresivos", concluyó.
Este caso pone en evidencia la importancia de educar a los perros desde temprana edad, especialmente en razas con niveles altos de energía como los pitbulls, y de prepararlos para la llegada de un nuevo miembro a la familia. La socialización adecuada, junto con el ejercicio y un entorno equilibrado, son fundamentales para prevenir estos trágicos incidentes.




