Lunes 12 Octubre 2026
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Migdalia Cruz, la mujer que deleita el paladar de los caraceños con sus antojitos

En el corazón de Diriamba, justo en el parque central Rubén Darío y a pocos pasos de la basílica menor de San Sebastián, se encuentra doña Migdalia Cruz, una mujer ejemplar que ha conquistado el cariño de los caraceños gracias a su esfuerzo, carisma y el sabor auténtico de sus antojitos tradicionales.

Doña Migdalia Cruz no es solo una vendedora: es una tradición viviente de Diriamba
Doña Migdalia Cruz no es solo una vendedora: es una tradición viviente de Diriamba
Carazo

Con más de 40 años dedicados a la venta de delicias típicas, doña Migdalia se ha convertido en sinónimo de lucha y trabajo honesto. “Aquí ofrezco jocotes, mangos, groseas, coyolito, todos esos antojitos”, comenta con orgullo mientras acomoda con esmero sus coloridas bolsitas repletas de sabor y frescura.

Sus productos, además de ser frescos y sabrosos, tienen precios accesibles: cada bolsita cuesta 10 córdobas. Y si algún cliente no puede pagar el total, ella siempre encuentra la manera de ajustarse a sus posibilidades. Esa solidaridad, combinada con la calidad de lo que ofrece, le ha ganado el aprecio de locales y visitantes por igual.

“Desde muy chiquita empecé a vender, y hasta el día de hoy sigo trabajando para salir adelante con mis hijos. Voy a seguir trabajando mientras Dios me dé fuerzas”, afirma con determinación, reflejando el espíritu luchador que caracteriza a tantas mujeres nicaragüenses.

Doña Migdalia Cruz no es solo una vendedora: es una tradición viviente de Diriamba, un ejemplo de perseverancia y un verdadero tesoro cultural que endulza las calles con sus sabores y su historia de vida.