La liberación, que se llevó a cabo en la tarde, contó con la participación de guardas de las áreas protegidas y turistas, quienes presenciaron el emotivo momento en que los pequeños neonatos tomaron contacto con el mar por primera vez. Los tortuguillos nacieron en la estación biológica del área protegida, como resultado de las labores de preservación que buscan garantizar la supervivencia de la Paslama, una de las especies más emblemáticas que llega a las costas nicaragüenses para desovar.
La Reserva Chacocente, reconocida por su riqueza en biodiversidad, es uno de los sitios clave en el país para la protección de las tortugas marinas, especialmente durante la temporada de anidación. Las autoridades reiteraron su compromiso con la conservación y protección de estos ecosistemas vitales para la fauna marina.
Este tipo de actividades no solo sensibiliza a los participantes sobre la importancia de la preservación ambiental, sino que también contribuye de manera significativa a la continuidad de las especies en peligro, fortaleciendo el vínculo entre el ser humano y la naturaleza.




