Sus colegas y compañeros de trabajo se apostaron en las afueras del área de emergencia, para darle el último. La escena era realmente conmovedora y solo evidenció el cariño que se ganó en su puesto laboral.
Asimismo, cabe mencionar que una caravana de autos acompañó, desde Managua hacia la cabecera departamental de Carazo, el ataúd del urólogo Rojas Román.

El médico falleció en horas de la noche del pasado 20 de agosto a causa de un infarto, sin embargo, batalló contra el Covid-19 desde el 31 de julio, cuando comenzó a presentar síntomas asociados al virus. Su estado de salud se complicó el 10 de agosto, debido a otras afectaciones que padecía, como hipertensión y diabetes.
Muestras de cariño
"Él estaba bien, empezó a sentirse cansado, él es hipertenso, diabético y tiene cardiopatía", señaló uno de sus hijos, en su momento.
Al ver que su salud empeoraba, su familia decidió llevarlo al Hospital Regional Santiago, de Jinotepe.
Sin embargo, determinaron que ameritaba ser trasladado al hospital capitalino Fernando Vélez Paiz, donde luchó como el guerrero que era, pero finalmente perdió la batalla contra el Covid-19.
Desde que se dio a conocer que el doctor estaba delicado de salud, sus amigos y sus pacientes empezaron a demostrar en redes sociales la admiración que sentían por él y todos manifestaban que estaban orando por su pronta recuperación.
Al llegar al cementerio jinotepino, el cortejo fúnebre iba acompañado por varias personas, a pesar de que la lluvia estaba fuerte.




